Y el cumpleaños de Jesús nos habrá hecho reflexionar en el profundo amor que tuvo al humanarse para comprendernos mejor y proveer la salida para un mundo pecador. Ahora llega un nuevo año y debemos comenzarlo con un sentimiento de reconciliación, sin odios ni rencores. Es momento de hacerlo primero con nosotros mismos y luego con nuestro prójimo.
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